Bueno amigos míos, termina otra semana y el primer mes de este 2009, y el mercado se mantiene
Muchas cosas han ocurrido esta semana, y entre ellas cabe destacar solo algunas de fundamental importancia: primero, la inflación de la eurozona, cayó a su nivel más bajo de la última década, dando a entender que la deflación es mucho más importante de lo que el Banco Central Europeo reconoce; los informes macroeconómicos tanto de la zona como de los distintos países que la conforman, han mostrado en su mayoría, resultados peores incluso de los esperados, con más desempleo, y menos confianza por parte de los consumidores. Así, el euro se encuentra cerrando la semana en mínimos frente al dólar, cerca de los 1.2800, y manteniendo una marcada tendencia bajista. Por otro lado, la libra se vio my favorecida esta última semana del mes desde el punto de vista macroeconómico, y luego de los mínimos históricos alcanzados, la divisa se encuentra en franca recuperación cerrando una semana muy positiva. De todas maneras y más allá de estas dos divisas, el dólar presenta resultados positivos a través de todo el tablero, incluido el yen japonés, que parece estar a punto de perder la fuerza de estos últimos meses. Sin embargo, la fuerza del dólar se debe más a la incertidumbre generalizada que a su propia fuerza: los informes macroeconómicos del país del norte continúan mostrando desaceleración económica en todo nivel, y el dólar se ve favorecido por su calidad de refugio en épocas de crisis.
El panorama general, sigue siendo poco alentador: los rumores de una intervención gubernamental no sólo en Japón, sino en Suiza para evitar la excesiva apreciación de su moneda, son un claro ejemplo de que tan profunda es la crisis a nivel internacional. Sin dudas, este no será un año sencillo: crisis, deflación, desempleo serán las palabras claves de la economía que, traducidas a lenguaje de inversiones equivalen a aversión al riesgo: en definitiva, miedo, lo que mantendrá al mercado altamente volátil dificultando la lectura de definiciones a más largo plazo.
Para la semana que entra, la atención estará centrada en las decisiones de tasa de interés en Europa (se espera sin cambios) e Inglaterra (se espera un recorte de 0,50%), la situación de empleo en Estados Unidos, y los índices de producción de las mayores economías mundiales, ninguno de los cuales tiene una expectativa realmente positiva, lo que seguirá generando incertidumbre en el mercado de divisas.
Como venimos diciendo estos últimos meses serán las divisas menos débiles, y no las más fuertes, las que saldrán ganando.
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